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Editorial Oct 2'2020

Editorial Oct 2’2020

30 septiembre, 2020
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TOMAR BUENAS DECISIONES

Miss Mayela Tamez / Coordinadora Académica de Preescolar

En este tiempo de pandemia, la toma de decisiones ha sido un factor importante para todos los seres humanos, sin importar la religión, edad, raza o sexo.
Decidir, ¿Qué hacer dentro de casa?, ¿Quién debe salir o entrar de ella?, ¿Cómo comprar los suministros necesarios?, ¿Cómo van a estudiar los hijos?, ¿Qué es lo mejor para todos los miembros de la familia?, entre muchas cosas más, ha sido un dolor de cabeza para todos los seres
humanos.
Si bien sabemos que la toma de decisiones es una habilidad aprendida desde la infancia y que se practica toda la vida, su significado es tan simple e importante que no debemos olvidar tener un criterio propio, tener la libertad de ser quien quieres ser, de aceptar las consecuencias y asumir
la responsabilidad de los resultados de las elecciones tomadas en tu vida.

Es muy importante que iniciemos con estos aprendizajes desde la infancia, ya que se requiere tener experiencias previas que sirvan de orientación a los seres humanos para elegir opciones más acertadas, y que darán como resultado niños autónomos y adultos independientes.
La toma de decisiones también estimula las capacidades intelectuales fundamentales en los seres humanos, como es el analizar, comparar o valorar distintas opciones, haciendo sentir a las personas que participan activamente como protagonistas en el rumbo de su propia vida, siendo el mejor estímulo para crecer en madurez y ser feliz.
Existen actividades pequeñas y sencillas que se pueden hacer en casa y que favorecen el desarrollo de esta habilidad en los niños y adolescentes como:

  1. Elegir la ropa que se va poner.
  2. Elegir la tarea del hogar en la que debe de apoyar, logrando el cumplimiento de la misma dependiendo de la edad de cada integrante.
  3. Realizar su propio calendario de actividades diarias, respetando las horas fijas de clases, desayuno, comida y cena.
  4. Elegir una actividad recreativa en el día (leer un cuento, juego en el patio, bailar, etc.).
  5. Enseñarles a valorar los pros y los contras de cada opción que elijan.
  6. Y que sepan que si la elección no fue lo que esperaban, no es un problema, solo es una práctica para que la próxima vez que deban elegir, evalúen, analicen y tomen la mejor decisión para un resultado positivo.

Con estas prácticas diarias y constantes, en el futuro, cuando los niños sean adultos, estarán preparados para enfrentar elecciones más complejas que se les presentarán a lo largo de su vida.
Con paciencia, amor y respeto se logran grandes cosas con los hijos, comencemos a enseñarles la toma de decisiones de su vida iniciando con pequeñas elecciones.