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Editorial 7 de febrero

Editorial 7 de febrero

7 febrero, 2020
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El Superhéroe en la vida de mi hijo.

Por Ms. Lupita Betancourt / Directora de Preescolar

Una frase basta para definir en muchas ocasiones el rumbo de nuestra vida o lo que nos define en ella: “eres muy bueno en…”, “no deberías de…” “a ti no te sale…”. El impacto de los mensajes de una persona a la que amamos o admiramos puede dejar una huella tan imborrable que puede repercutir tanto en aspectos positivos como negativos en nuestra vida.

Como colegio tenemos el compromiso de respetar la individualidad de cada uno de nuestros alumnos y de poder descubrir en ellos sus talentos y desarrollar su máximo potencial. Estamos conscientes que para lograrlo necesitamos maestros que conozcan y entiendan a cada uno de sus alumnos. Me atrevo a confirmar que sólo cuando conocemos y entendemos a nuestros alumnos e hijos podemos construir relaciones que nos permitan proporcionar entornos de aprendizaje seguros y de apoyo que mejoren su crecimiento y los ayuden a convertirse en adultos felices y capaces.

El pasado 31 de enero retomamos con nuestros maestros éste compromiso: el de formar “Responsive Classrooms”. Dentro de nuestra capacitación compartimos con ellos detalladamente información del libro de “Yardsticks” de Chip Wood donde proporciona  a los maestros un conocimiento en el que puedan confiar sobre cómo crecen y cambian los niños. 

En el taller revisamos las curiosidades según la edad de los niños, las actividades y enfoques de enseñanza apropiados para cada edad así como conductas tanto apropiadas como disruptivas que se pueden esperar basados en características de desarrollo comunes. Con esta información somos conscientes de cómo son nuestros niños en cada edad, qué podemos desarrollar en ellos en cada etapa y estrategias a implementar en el día a día para crear espacios donde se sientan seguros de ser ellos mismos.

Continuamos con nuestro crecimiento profesional formándonos como docentes capaces de ver más allá que un programa académico. Conocemos y entendemos a cada uno de nuestros alumnos. Somos docentes conscientes del impacto de tener las palabras precisas y correctas para desarrollar en ellos su máximo potencial y fortalecer su autoestima. Nos preparamos constantemente para dejar huella; pero una huella que aunque al crecer no se sepan nuestro nombre, nos recuerden con cariño como superhéroes en su vida.